Historia

Pedro, la formación su mejor aliado

Pedro Arroyo, que nació con discapacidad intelectual, tuvo que ser intervenido a los 8 años para colocarle una válvula en el cerebro que regulara una excesiva acumulación de líquido.

Llevó una vida normal hasta los 21 años cuando la válvula falló. Tras dos meses en coma, perdió la movilidad en brazos y piernas, y sus capacidades cognitivas se vieron afectadas.

A pesar de las pocas esperanzas ofrecidas por los médicos, Pedro, gracias a su empeño, consiguió recuperar la movilidad y con ella la oportunidad de integrarse en el mundo laboral. A través de la Fundación ONCE consiguió un primer empleo y actualmente trabaja en Servicios Industriales Zona Centro, S.L. en la cadena de manipulados y retractilados, empresa perteneciente a ILUNION. En estos años, Pedro ha accedido a varios cursos de informática y de control de calidad, que han hecho posible su inclusión laboral y social.

Hoy, con 48 años, vive de forma independiente en una vivienda adquirida con su trabajo. Por las tardes ayuda a su madre en las tareas domésticas y los fines de semana va al Calderón a animar al que según él es “el mejor equipo del mundo”.

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