Lucía, la falta de civismo, la peor ceguera

Lucía es ciega, y no por ello deja de disfrutar de dar largos paseos, realizar las tareas domésticas, leer sus novelas preferidas y estar a la última en tendencias de diseño.

Su ceguera tampoco le ha impedido ocupar cargos directivos en la Delegación de la ONCE en Cantabria, pasar por el mundo de la política y dirigir la Escuela de Perros Guía de la ONCE en Madrid.

Las nuevas tecnologías han sido sus aliadas en su desarrollo personal y profesional.

Sin embargo, para Lucía el principal obstáculo es la falta de civismo. Una zanja sin señalizar, un bordillo sin rebajar o una moto en medio de la acera son las barreras a las que se enfrenta con impotencia. La solución es fácil, “valorar igual a todas las personas teniendo en cuenta sus características”, como ella misma reivindica.

Imagen de Lucía, trabajadora con discapacidad visual trabaja en Fundación ONCE. COLABORA con la Fundación ONCE, empleo, accesibilidad